Número 37 - papel

The Ocean Race Atlantic: Un debut espectacular

The Ocean Race Atlantic marcó un hito al completar con éxito la primera regata transatlántica entre dos puntos en los 57 años de historia de The Ocean Race, uniendo Nueva York y Lorient en un apasionante formato que ya forma parte del libro de oro de la competición oceánica mundial. Apenas 27 minutos separaron a los cuatro primeros clasificados después de 3.000 millas náuticas y casi ocho días de competición.

The Ocean Race Atlantic supuso un prometedor anticipo de lo que está por venir a falta de menos de cinco meses para el inicio de la vuelta al mundo con escalas de The Ocean Race, que partirá de Alicante el 17 de enero de 2027. La primera regata IMOCA con tripulaciones 100% mixtas supuso el estreno del reto diario de velocidad Super Sprint, los programas OnBoard Live con conexiones en directo, y la retransmisión durante 24 horas desde las cámaras instaladas en cubierta de cada uno de los barcos participantes.

Nueva York: un escenario excepcional

Antes de comenzar su aventura transatlántica, los seis IMOCA de esta edición inaugural disfrutaron de una base de excepción en la Brooklyn Bridge Marina. “Cuando llegamos, todos teníamos una sonrisa en la cara”, reconoció Paul Meilhat, a la postre ganador de la regata. “No puedes estar allí y no sentir la energía”.

Desde este magnífico escenario a los pies del skyline de Nueva York partieron el martes, 1 de septiembre, navegando entre la niebla junto a la Estatua de la Libertad antes de pasar bajo el puente Verrazzano rumbo al océano Atlántico.

A partir de ahí, la verdadera historia se desarrollaría mar adentro. La línea de salida virtual les esperaba a 150 millas de la costa, una iniciativa diseñada para mantener a los barcos alejados del hábitat de mamíferos marinos y megafauna oceánica.

La regata comenzó exigente, con los barcos navegando en contra de un viento que iría aumentando en intensidad hasta los 20 nudos. La primera noche fue especialmente cálida debido a la corriente del Golfo, y la flota se mantuvo muy agrupada. Team Malizia fue el primer líder.

48 horas de máxima exigencia

Un nuevo sistema meteorológico se preparaba para impulsar rápidamente a la flota hacia el este, aunque de una manera especialmente violenta. Progresivamente, aumentó el viento, empeoró el estado de la mar y tanto los regatistas como los barcos fueron llevados al límite.

Comenzaban entonces los informes de incidencias desde la flota: DMG MORI Global One sufría un apagón electrónico, MSIG Europeinformó de un problema con su sistema de enrollado de velas, y Team Malizia sufría primero una fuga en el sistema de lastre el viernes y un impacto en el foil de babor el sábado. El domingo, parte de la vela mayor de Embrace the Challenge se desgarró.

Durante más de 48 horas, la tensión fue máxima a bordo de todos los barcos mientras las tripulaciones luchaban contra unas condiciones agotadoras.

El estado de la mar era terrible y el ángulo de las olas hacía que todo resultara increíblemente duro”, explicó la italoestadounidense Francesca Clapcich, patrona del 11th Hour Racing. En opinión del francés Nicolas Lunven, de DMG MORI Global One: Exigía más energía mental que física. A veces, teníamos que soltar escota simplemente para asegurarnos de que el barco no fuera demasiado rápido y cayera violentamente contra las olas”.

A bordo, los cascos de protección permanecían puestos. Todo el mundo navegaba enganchado con sus cabos de seguridad y cualquier punto de apoyo resultaba fundamental para poder moverse. Dormir se convirtió en algo casi imposible. Las conversaciones disminuyeron. El único objetivo era superar aquellas condiciones.

Un final apasionante decidido por la mínima

En cuanto dejaron atrás lo peor de la borrasca, los regatistas pasaron rápidamente de modo supervivencia a modo regata. Se avecinaba un nuevo escenario táctico: los vientos ligeros asociados a un sistema de altas presiones situado entre la flota y la meta comenzaron a frenar a los líderes mientras el grupo perseguidor se acercaba. Cuatro barcos luchaban ahora por las primeras posiciones: Team Malizia, situado más al norte; el dúo formado por United by the Ocean y 11th Hour Racing en el centro; y DMG MORI Global One, más al sur.

El lunes estaban separados por 50 millas. El martes, por apenas 30. Y, cuando comenzaba a dibujarse Europa por proa, la diferencia se había reducido a apenas diez.

El resultado fue un final de máxima tensión: cuatro barcos iniciaron la aproximación final a meta con opciones reales de victoria. “Aquella mañana teníamos dos opciones: anticiparnos a un role del viento hacia la derecha o seguir rectos y confiar en que el viento continuara siendo favorable”, explicó el británico Will Harris, del 11th Hour Racing.Pero el viento cambió de dirección después de que United by the Ocean pasara por allí”.

Tras un tramo final cargado de suspense, Paul Meilhat y su tripulación del United by The Ocean consiguieron hacerse con la victoria por un margen mínimo: Pararon el crono en siete días, 23 horas, 19 minutos y 11 segundos, apenas nueve minutos antes que 11th Hour Racing. Sólo 27 minutos separaron a los cuatro primeros barcos en la llegada.

Ya era oficial: The Ocean Race Atlantic había sido ganada por el equipo formado por los franceses Paul Meilhat y Benjamin Ferré, la portuguesa Mariana Lobato y la estadounidense Sarah Stone, acompañados por el OBR (reportero a bordo) francés Marin Le Roux. 

Esta edición inaugural también puso en juego el Racing for the Ocean Teams Challenge, cuya victoria absoluta correspondió a Team Francesca Clapcich powered by 11th Hour Racing.

Lorient se entregó a The Ocean Race Atlantic

La ciudad sede de la llegada se engalanó para recibir a los participantes y sumergir a los visitantes en el universo de The Ocean Race. El Ocean Live Park de La Base acogió una amplia programación de eventos y actividades para públicos de todas las edades, incluyendo programas específicos para más de 2.000 niños. Exposiciones, conferencias, búsquedas del tesoro, proyecciones de documentales y muchas otras iniciativas permitieron participar en programas de educación y cultura oceánica, y conocer cómo la recogida de datos a bordo contribuye al conocimiento científico de los océanos. Lorient realizó además un importante esfuerzo local: cerca de 60 empresas de la zona y más de 20 asociaciones y ONGs participaron en el evento.

A Lorient asistieron también delegaciones de las ciudades que acogerán The Ocean Race en 2027. En representación de Alicante, el concejal de Presidencia, Antonio Peral, recogió la bandera de la regata a modo de testigo para la salida del próximo 17 de enero. Peral declaró que “es un orgullo para nuestra ciudad recoger este testigo del mayor desafío oceánico del deporte mundial. Es un privilegio vincular el nombre de Alicante a un evento que representa los mejores valores del esfuerzo, la superación y también el cuidado de los mares”.

También estuvo presente la doble campeona olímpica española Theresa Zabell, que alabó la iniciativa de las tripulaciones mixtas de The Ocean Race Atlantic y destacó que “la salida de Alicante significa que España sigue estando en el mapa de las grandes competiciones deportivas en general y de la vela en particular”.

The Ocean Race 2027 ya aparece en el horizonte

Pese a la participación de dos barcos nuevos (Team Malizia y DMG MORI Global One), fueron dos IMOCA de la generación anterior los que terminaron ocupando las dos primeras posiciones: United by the Ocean y 11th Hour Racing. Sin embargo, DMG MORI Global One (tercero) y Team Malizia (cuarto) demostraron que cuentan ya con todo lo necesario para luchar en la parte delantera de la flota. Meilhat lo resume de forma sencilla: Son barcos con un potencial enorme. Creo que terminarán más regatas delante que detrás”.

Los dos IMOCA más nuevos fueron también los barcos más rápidos en el Super Sprint, una de las novedades introducidas en The Ocean Race Atlantic y que premiaba cada día al barco más rápido durante un periodo de 20 minutos. Team Malizia ganó cuatro veces este duelo diario y se hizo con la victoria absoluta y DMG MORI Global Oneterminó segundo en cuatro ocasiones.

Para la mayoría de los patrones, The Ocean Race Atlantic ha sido simplemente un paso más en el camino. En el horizonte espera ahora otro desafío mucho mayor: The Ocean Race, la icónica vuelta al mundo con tripulación completa. La cuenta atrás ya ha comenzado, y todos volverán a reunirse en Alicante el próximo 17 de enero para la gran salida de una regata que circunnavegará el planeta visitando Auckland (Nueva Zelanda), Itajaí (Brasil), St. Pete-Clearwater (Florida, Estados Unidos) y Cascais (Portugal) antes de la gran final en AMAALA (en el Mar Rojo saudí).

The Ocean Race Atlantic, on board MSIG Europe. Photo by Georgia Schofield
The Ocean Race Atlantic
Illustration of Ocean Live Park in Lorient, arrival of The Ocean Race Atlantic 2026. Photo : Jean-Louis Carli / The Ocean Race Atlantic