Joyon arrebata una victoria de récord en el emocionante final de la Route du Rhum-Destination Guadeloupe

En la final más igualada desde que se estableció la prueba en 1978, el veterano regatista oceánico francés Francis Joyon se ha proclamado a primeras horas de la mañana campeón de la edición del 40º aniversario de la Route du Rhum-Destination Guadeloupe, regata trasatlántica en solitario que une Saint-Malo con Pointe-À-Pitre.

Con el calor húmedo y los vientos ligeros de la noche caribeña, Joyon cruzaba la línea de meta a bordo de su IDEC Sporta las 23:21.47 hora local (03:21.47 UTC), doblegando al chico de oro de la vela francesa, François Gabart, en MACIF, por solo siete minutos y ocho segundos.

Así concluía un final de infarto para la clase ULTIME en la mítica regata oceánica que se celebra cada cuatro años y que daba comienzo el domingo pasado en Saint Malo, en Bretaña, con seis clases y 123 regatistas en competición.

Joyon, de 62 años, para quien es su octava Route du Rhum-Destination Guadalupe, ha establecido un nuevo tiempo récord de solo siete días, 14 horas y 21 minutos en esta regata de 3.542 millas náuticas. Esto reduce el mejor tiempo establecido en 2014 por el francés Loïck Peyron navegando a bordo del mismo barco que Joyon, pero bajo el nombre de Banque Populaire VII.

Joyon se mostraba encantado de ganar finalmente la prueba después de tantos intentos y de haber finalizado segundo en 2010. “El ron de Guadalupe es un símbolo de la Route du Rhum, ¡qué sabor! Pero después de tantos intentos, aún me sabe mejor”, dijo mientras celebraba la victoria a bordo.

“Tan solo un minuto y medio antes del final me di cuenta de que podía ganar”, añadió. “Antes de la última trasluchada, François iba más rápido que yo con su código cero y prácticamente durante todo el camino hasta la línea de meta, lo imaginé adelantándome de nuevo porque iba dos o tres nudos más rápido”.

“Después del inicio y de superar el mal tiempo y ahora este final, tengo que decir que ha sido una regata extraordinaria”, señaló. “Estoy feliz por el barco, ya que no hay otros barcos que hayan ganado la Route du Rhum tres veces. Y también estoy feliz por mi equipo; somos un pequeño equipo, pero juntos hemos preparado un barco que ha aguantado esta Route du Rhum hasta el final y ha llegado en buen estado”.

Joyon tomó la delantera de la regata en la última parte, en la famosa boya Basse Terre, unas 24 millas antes de la línea de meta, mientras él y Gabart avanzaban por el desventado lado oeste de Basse Terre en la oscuridad.

Gabart había liderado la regata casi continuamente desde el comienzo, con Joyon siguiéndole la pista en el Atlántico, pero sin adelantarle, y algunas veces quedándose más de 150 millas por detrás. Pero todo cambió cuando Gabart se acercó a la meta con el barco dañado tras haber sufrido la pérdida de un foil y una pala de timón.

Hubo un momento en las últimas dos horas de regata, en que Joyon se había situado hasta tres millas por delante de su adversario más joven, pero Gabart demostró ser más rápido con vientos ligeros. A una milla del final, los dos regatistas solitarios navegaban uno junto al otro