Los equipos participantes en The Ocean Race Atlantic recopilarán más de 800.000 mediciones oceánicas de uno de los sistemas climáticos más importantes y vulnerables del mundo. La regata partirá de Nueva York el 1 de septiembre rumbo a Lorient, en Francia, cruzando el Atlántico en un sprint de alrededor de 3.200 millas náuticas.
Seis de los barcos de regata oceánica de clase IMOCA más rápidos del mundo se convertirán en buques de investigación científica este mes de septiembre mientras compiten en la edición inaugural de The Ocean Race Atlantic. Los equipos recopilarán miles de mediciones de la Corriente del Golfo, uno de los sistemas más importantes y cada vez más vulnerables del planeta.
Tras zarpar desde Nueva York el 1 de septiembre, la flota seguirá la Corriente del Golfo en una regata de aproximadamente 3.200 millas náuticas (cerca de 6.000 kilómetros) hasta Lorient (Francia).
Con el apoyo de 11th Hour Racing, Impact Partner de The Ocean Race Atlantic, cada barco ha sido equipado con material científico que permite la recopilación de datos críticos mientras los equipos avanzan hacia Europa, incluyendo la temperatura de la superficie del mar, la salinidad y el dióxido de carbono disuelto. También recogerán muestras de agua para el análisis de microplásticos. Los datos ayudarán a los científicos a comprender mejor los cambios que se están produciendo en una región que desempeña un papel vital en la regulación del clima de la Tierra.
En los últimos años, los científicos han advertido que la Circulación Meridional de Vuelco del Atlántico (AMOC, por sus siglas en inglés), el vasto sistema de circulación oceánica que incluye la Corriente del Golfo, se encuentra en su punto más débil en más de 1.000 años. A medida que el clima se calienta, se cree que el aumento de las temperaturas oceánicas y el incremento de agua dulce procedente del deshielo están debilitando la circulación, dificultando la capacidad del Atlántico para redistribuir el calor entre los hemisferios del planeta. Los cambios en la circulación del océano Atlántico se han relacionado con la ola de calor de 2015 en Europa y podrían estar contribuyendo a las olas de calor actuales. A los científicos les preocupa que la Corriente del Golfo pueda estar acercándose a un punto de inflexión con consecuencias de gran alcance para los patrones meteorológicos, el nivel del mar y los ecosistemas de todo el mundo.
Recopilar datos sobre el estado de este sistema crítico mediante buques de investigación tradicionales resulta difícil y costoso, y los científicos dependen en gran medida de satélites y boyas, que tienen sus limitaciones. Por ello, la recopilación de datos durante la regata por parte de múltiples embarcaciones, y a gran velocidad, es sumamente valiosa.
Toste Tanhua, científico sénior del Centro Helmholtz de Investigación Oceánica GEOMAR de Kiel, afirmó: “La flota de The Ocean Race Atlantic ofrece una oportunidad única para aportar valiosos datos que complementan la limitada información que los científicos pueden recopilar por sí mismos. La colaboración continua entre las organizaciones científicas y The Ocean Race ha demostrado ser muy útil para llenar algunos de los grandes vacíos en nuestro vasto y poco medido océano. Los científicos no podemos recopilar todos los datos que necesitamos por nuestra cuenta, pero junto con los regatistas de The Ocean Race, trabajamos para comprender el que es uno de los sistemas oceánicos más importantes. Estos datos aumentarán nuestra comprensión del sistema climático global y de su motor en el Atlántico Norte. Como corazón de la circulación oceánica global, donde las aguas saladas se enfrían y se hunden a grandes profundidades, bloqueando el exceso de dióxido de carbono de la atmósfera. Comprender cómo está cambiando este proceso es de suma importancia”.

